No en vano la guapa presentadora es la compañera de Joaquín, co-productor de Aventura en África.
No sólo ese es el mérito de Paula, su entusiasmo, dedicación y profesionalidad han hecho de ella imprescendible en las aventuras de la isla, de la selva y ahora de ... Kenia
Y eso que no todo es tan bonito como parece, en TP nos revela algunos de los problemas con los que se encuentran el equipo:
Entrevista de Teleprograma:
TP: ¿Está harta de selva?
Paula Vázquez: ¡Qué va! Es cierto que las dos primeras ediciones fueron muy seguidas y estuvimos casi seis meses en El Caribe. Y, pese a que la última en el Amazonas fue muy dura, tenía ganas de volver.
TP: ¡No será para tanto!
P.V.: Estábamos en un hotel suspendido a 20 metros sobre el río, comunicados por pasarelas y los bichos te comían por todas partes. Había unas cucarachas tan largas como un dedo y con alas, lagartijas, los monos se metían en la habitación… Fue muy duro, y eso que yo no necesito grandes lujos para vivir.
TP: Y aun así repite…
P.V.: Es que siento la llamada de la selva (ríe). En serio, me gusta mi trabajo y en este programa he aprendido más de tele que en toda mi vida. Además, la convivencia con el equipo es muy enriquecedora, aquí tenemos nuestro propio reality, ¿eh?
TP: Claro, como pasan tanto tiempo juntos…
P.V.: Imagínate. Estamos juntos desde primeros de enero hasta marzo, mes en el que volvemos. Esto crea un vínculo muy especial.
TP: La primera edición la ganó una mujer, y después, dos hombres, ¿qué toca este año?
P.V.: No creo que dependa de tendencias. Aquí no hay sensacionalismo que valga ni nos interesa la vida privada de nadie. Nos importa la aventura y siempre gana el mejor superviviente.
TP: Por lo que vemos, este año ha pasado de las trencitas…
P.V.: Sí porque acabé de ellas hasta el moño. Me gustan mucho, pero me estropearon el pelo.
TP: Y luce larga melena y tipazo. ¿Las Navidades no le han pasado factura?
P.V.: Este año me he dado el lujo de venir un poco más llenita, con unas poquitas reservas, porque las primeras semanas siempre son duras y pierdo tres o cuatro kilos.
TP: ¡Se va a transparentar!
P.V.: (Risas). Con el desgaste, las primeras gastroenteritis… siempre pierdo mucho peso y hay un punto en el que, si estoy muy delgada, me veo fea.
TP: Con el frío que hace en Madrid y usted bronceada y en tirantes. ¡Qué envidia!
P.V.: Entiendo que tiene que dar una envidia horrorosa, a mí me la daría. Pero trabajamos mucho, ¿eh?
Aventura ...